¿Cómo provocar sueños lúcidos?

Un sueño lúcido no es más que un sueño en el que te das cuenta de que estás soñando.
Mucha gente habrá tenido algún sueño de este tipo en su vida, y unos pocos pueden tenerlos de forma habitual sin ningún tipo de esfuerzo por su parte, pero desgraciadamente para la mayoría no es así, y sobre todo los primeros sueños lúcidos tienen una muy corta duración debido a la excitación del momento, pero con la práctica su duración va aumentando.
Para tener sueños lúcidos hay diversas técnicas, pero para todas es recomendable tener un “diario de sueños”.

En este diario anotarás los sueños que has tenido por la noche cuando te levantes. Esta práctica, a parte de recopilar información útil para uso personal, sirve para que la mente se acostumbre a recordar los sueños. De hecho es la mejor forma de recordar lo que hemos soñando por las noches, y lo cierto es que por muchos sueños lúcidos que tengamos, si no los recordamos, pensaremos que no hemos tenido ninguno. Así que coge una libreta y empieza a anotar los sueños hoy mismo.

Para anotar los sueños debes esperar un momento al despertar con los ojos cerrados, recordando, si te mueves nada más despertar la cabeza empezará a funcionar y los recuerdos de los sueños se enturbiarán, y esto hará más complicado recuperarlos. Una vez hayas repasado tus sueños, coge la libreta y el bolígrafo y empieza a escribir. Posiblemente quieras tener la libreta y el bolígrafo al lado de tu cama o de la almohada, y puedes acompañarlos por una linterna de mano, para así no tener que encender la luz.

Ahora,la primera técnica para tener sueños lúcidos: La sugestión. El creer que vamos a tener un sueño lúcido provocará que lo tengamos. Esta técnica es la más sencilla de todas, pero no produce tan buenos resultados como otras técnicas que requieren paticipación activa.

Mediante la sugestión se pueden llegar a tener 1 o 2 sueños lúcidos por semana, lo cual no está nada mal para hacerlo sin esfuerzo alguno. Si se utiliza la hipnosis para entrar directamente al sueño con sugestiones para estar lúcidos, esta proporción puede aumentar.

La segunda técnica requiere de una actividad constante, y estar pendientes durante el día, para llevar esta costumbre a la noche. Antes de nada necesitas tener al menos una docena de sueños apuntados en tu diario. Ahora, revisa estos sueños y encuentra puntos comunes, señales o situaciones que se repitan habitualmente en tus sueños. Junta al menos 5 o 6 de estos puntos comunes, que llamaremos señales oníricas. Ahora solo tienes que estar atento durante el día a cada vez que se presente una de estas señales oníricas, cuando se presente, harás un test de realidad para comprobar si estás soñando o estás despierto. Si te acostumbras, de repente un día mientras estés soñando te preguntarás: es esto un sueño? y efectivamente lo será.

Un test de realidad puede ser preguntarte genuinamente si estás soñando, pero preguntártelo en serio, si te lo preguntas y contestas automáticamente, aunque estés en el sueño no te darás cuenta. Los sueños son extremadamente realistas, aunque pasen cosas extrañas. La forma más fácil de reconocer un sueño es porque el entorno cambia, no es estático.

Hay test de realidad “estandar” que son bastante efectivos, como por ejemplo pegar un saltito y comprobar si flotas o caes normal, mirar la hora en un reloj digital 2 veces y comprobar que la hora no cambia, contarse los dedos de las manos y comprobar que no cambian, taparse la nariz e intentar respirar con ella tapada, atravesar objetos con la mano, leer un texto 2 veces y comprobar que no cambia... etc.

Con este método se pueden conseguir unos 3 o 4 sueños lúcidos por semana.

El tercer método se le llama DILD por sus siglas en inglés (Dreaming induced lucid dream) que significa sueño lúcido inducido desde el sueño. Este método es altamente efectivo, y puede producir hasta 7 u 8 sueños lúcidos por semana, más de uno por noche. Para este método necesitaremos primero tener una decente memoria a posteriori, es decir, acordarnos de hacer algo cuando tenemos que hacerlo. La idea es acordarnos de darnos cuenta que estamos en un sueño, cuando realmente estamos en un sueño. Este tipo de memoria se puede entrenar fácilmente de la siguiente forma:

Ponte para empezar una lista de 3 o 4 objetos distintos para cada día, el número puede aumentar con la práctica. Ahora cuando veas estos objetos por primera vez durante el día debes acordarte de que estabas pendiente de él. Por ejemplo un semáforo, un coche, una taza y un periódico. Cuando veas el semáforo darte cuenta “este es uno de los objetos!”.

Bien eso es todo el entrenamiento que necesitas. Una vez hecho esto puedes tener sueños lúcidos a placer, solo tienes que hacer una cosa:

Poner el despertador para unas 2 horas antes de la hora habitual a la que te despiertas, por ejemplo si sueles dormir 8 horas pon el despertador para despertarte en 6 horas. Una vez despierto espavílate, haz algunas tareas que impliquen trabajo mental, como leer, mirar las noticias, la televisión.... Dependiendo de la persona el tiempo óptimo para volver de nuevo a la cama puede variar de media hora a 2 horas. Pasado este tiempo vuelve a cama a dormirte, y tendrás una cantidad récord de estado rem del sueño, es decir cuando se producen los sueños, y por tanto los sueños lúcidos. Duérmete pensando que vas a darte cuenta cuando estés en un sueño, igual que hiciste entrenándote con los objetos en el día a día.

El cuarto método se llama WILD por sus siglas en inglés (wake induced lucid dream) que significa sueño lúcido inducido desde la vigilia. Este método se puede parecer un poco a la meditación, ya que pretende entrar en el sueño sin perder el estado de alerta.

Para mantener la atención se centra la mente en un foco. El más habitual son las imágenes hipnagógicas, estas imágenes son luces y formas extrañas que pasan detrás de nuestros párpados momentos antes del sueño. Cuidado porque si te centras demasiado en ellas puedes espavilarte, alejarte del sueño y por tanto las imágenes desaparecen. Otro foco son las sensaciones corporales, como el cuerpo aumenta de peso, etc. Puedes contar hasta 100, hacer un test de realidad, y de nuevo contar hasta 100, con calma...

También puedes centrar tu atención en tu respiración. Las posibilidades son prácticamente infinitas, pero necesitas calibrar la energía que utilizas.

Si utilizas demasiada energía pasarás la noche en vela. Si utilizas muy poca energía te dormirás perdiendo la consciencia y no tendrás un sueño lúcido.

Esta técnica es la más complicada, pero una vez dominada produce sueños lúcidos a placer, es decir, cuando tú quieras.

El momento más sencillo para tener un WILD es al igual que el DILD en las últimas horas de la noche. Así que si te levantas igual que en el DILD y haces el WILD, estarás multiplicando por mucho las posibilidades de tener un sueño lúcido. El segundo momento más propicio para un WILD es una siesta a media tarde. Y por último el momento más complicado para conseguirlo es cuando nos vamos a la cama por la noche. Cuando consigas tener WILDs durante siestas en la tarde probablemente todavía estés muy lejos de conseguirlos cuando te vayas a dormir a primera hora de la noche, pero cuando consigas esto podrás tener sueños lúcidos durante toda la noche, saltando de sueño a sueño, como si surfearas las olas.

El momento más complicado en el WILD es el momento de transición al sueño, sobre todo para la gente que le asusta. Cada uno experimenta la transición de una forma distinta, algunas son agradables desde la primera vez, pero algunas pueden resultar terroríficas si no sabemos lo que son. Podemos escuchar por ejemplo ruidos de alguien que está a nuestro lado. Para alguien que le pilla desprevenido, esto puede ser algo que asusta bastante, porque los sonidos parecen reales, pero realmente son sonidos que proceden del interior de nuestra mente, sonidos del sueño en el que estamos a punto de entrar. También puede haber sensaciones de que algo nos succiona, de perder el cuerpo... Simplemente relájate, no te pasará absolutamente nada, todas las noches experimentas las mismas sensaciones, solo que nunca te das cuenta.

Debo avisar también que la parálisis del sueño en el WILD no tiene nada de malo, es algo que se produce durante el sueño para evitar que movamos nuestros músculos igual que hacemos en el sueño, y evitar así accidentes. Es un seguro de vida, por decirlo así.

A mucha gente le aterra estar “despierto” y no poder mover su cuerpo mientras hay imágenes o sonidos de un sueño a su alrededor. Hay quien le llama terrores nocturnos. Cuando te das cuenta de lo que es realmente la parálisis del sueño, puede resultar algo muy agradable. A mi me encanta esa sensación de sentir el cuerpo etéreo, y reconocerlo como una señal de que voy a tener un sueño lúcido de un momento a otro.

A parte de estas técnicas, puede haber dispositivos externos que nos ayuden a tener sueños lúcidos.

Los más habituales son:

Tonos isocrónicos o binaurales: Estos tonos pueden adaptar la frecuencia de trabajo de nuestra mente a la que se produce durante un sueño lúcido.

Luz parpadeante: Podemos utilizar una luz parpadeante como señal de que estamos en un sueño, y dentro del sueño reconocerla. Se necesita cierta práctica para que esta señal funcione, pero puede duplicar el número de sueños lúcidos que se tengan normalmente.
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